Mi makeup - Parte II: Correctores
En la Parte l les conté qué polvos faciales y tonalizadores uso. Hoy les mostraré mi pequeño arsenal de correctores para combatir a mis mayores enemigos (ojeras y rojeces nasogenianas).

1, 2 y 3. Kryolan Dermacolor, Tonos D50, D4 1/2 y D30: conocí estos productos cuando me casé (cumplieron heroicamente su función durante ceremonia y fiesta en pleno verano). Tapan cualquier ojera e imperfección (sirven como base también). El secreto es fundirlo con el calor de los dedos sobre la zona a cubrir, bien trabajado no se nota su presencia. La desventaja es que son bastante untuosos: si bien no se corren, son demasiado pesados como para usarlos diariamente (pueden provocar milium en la delicada piel del contorno de ojos). El tono color ladrillo neutraliza las ojeras (demasiado) oscuras y luego aplico el tono más claro.
4 y 5. M.A.C. Eye Shadow Matte, Tonos Blanc Type y Bisque: ya los había compartido en un post anterior. Uso el Bisque (5.) como sombra base para el párpado móvil y para sellar el corrector en la ojera. El tono más claro es para iluminar apenas el ángulo interno y externo del ojo. Cuando estoy en “sintonía nude” también lo utilizo para ampliar la mirada colocando unos toques en el arco debajo de la ceja.
6 y 7. Lancôme Effacernes Longue Tenue, Tonos 01 Beige Pastel y 02 Beige Sable: junto con las sombras de MAC, son los productos de todos los días. Según el grado de oscuridad con que amanecí en las ojeras es la combinación de colores que haré. También los aplico en la zona nasogeniana, después sello el acabado con el polvo facial. Sus dos grandes ventajas: buena pigmentación y SFP12.
8. Lancôme La Touche Pro, Tono 02 Light Boca: esta petaca es muy útil para llevar en la cartera (con pincelito doble y espejo). No es muy cubritivo, pero sirve para retocar la correción durante el día. Formó parte de la colección Ô My Rose!




